Checklist de consentimiento de Planned Parenthood: Freely given, Reversible, Informed, Enthusiastic, Specific.
El consentimiento es facilísimo de aplaudir en abstracto y dificilísimo de recordar cuando estás bajo las luces. FRIES existe porque en Planned Parenthood querían algo que se pegara más que un sermón: cinco letras, un chiste malo ("would you like FRIES with that?") y, de repente, toda la idea del consentimiento entusiasta te cabe en el bolsillo. Freely given (libre): sin presión, sin manipulación. Reversible: un sí de antes no es un sí de ahora — cualquiera puede parar a mitad, sin deberle una explicación a nadie. Informed (informado): el sí solo vale si nadie mintió para conseguirlo. Enthusiastic (entusiasta): busca el "joder, sí", no el "…vale" resignado. Specific (específico): un sí a la habitación no es un sí a todo lo que pase dentro.
El error típico es pensar que FRIES es un estándar legal o una checklist que recitas en voz alta como en el control del aeropuerto. No lo es. Es una herramienta de alfabetización — una forma de darte cuenta de cuándo un "sí" es en realidad un encogimiento de hombros, un fawn o alguien esperando a que acabe. Nadie espera que recites cinco palabras antes de un beso. La gracia es que, una vez las has interiorizado, un sí sin ganas deja de leerse como un sí.
Merece la pena ser honesto con la genealogía: FRIES es el envoltorio, no el invento. La idea que lleva dentro — el consentimiento entusiasta y afirmativo — viene de décadas de organización feminista y contra la violencia mucho antes de 2016. Lo que aportó Planned Parenthood fue la regla mnemotécnica que lo hizo viajar, y por eso hoy ves FRIES en carteles universitarios y citado por apps de citas. Un buen envoltorio no es poca cosa. Solo que no confundas el acrónimo con el origen de la ética.